Funcionalidad de un solo dominio: el punto 4 es un «Qué hace» único, no un recorrido por páginas.


A — Qué es

1. En una frase

El catálogo digital publica la carta o el catálogo del negocio en línea: el cliente lo abre con un código QR o un enlace y consulta fotos, precios y disponibilidad, mientras el negocio lo actualiza en segundos, sin coste de impresión ni retraso entre la decisión y su efecto.

2. Para quién

Para restaurantes y cafeterías —la carta—, comercios —el catálogo de productos— y cualquier negocio de servicios que necesite exponer su oferta con precio e imagen. La misma pieza se presenta como Menú o Catálogo según el sector, sin que cambie el funcionamiento.

3. El problema que resuelve

Una carta impresa fija los precios el día que se manda a imprenta y los mantiene congelados hasta la siguiente tirada. En un entorno de precios inestables eso convierte cada ajuste en un dilema: o se reimprime —con su coste y su demora— o se corrige a mano delante del cliente, con el desgaste de imagen que supone. Lo mismo ocurre con la disponibilidad: un plato agotado sigue figurando en la carta hasta que alguien lo explica en cada mesa. El catálogo digital elimina esa distancia entre la decisión y su publicación: cambiar un precio o marcar «agotado» surte efecto de inmediato, y el cliente lo consulta desde su propio móvil sin instalar nada.


B — Cómo funciona

4. Qué hace

La funcionalidad tiene dos caras: un editor en el portal y una página pública. El recorrido entre ambas es directo y sin pasos intermedios.

Por dentro: del ítem a la mesa del cliente
  1. 1ÍtemsCada plato o producto con su foto, precio y categoría.
  2. 2OrdenLas categorías agrupan y ordenan la carta.
  3. 3PublicaciónLa dirección web del negocio y su código QR.
  4. 4Página públicaEl cliente la abre en su móvil, y ve el cambio al momento.

El editor del portal se organiza en tres pestañas. En Ítems vive cada plato o producto con su foto, descripción, precio y categoría; se marca «Agotado» con un toque y un precio en blanco se publica como «Consultar precio». Admite descuento por ítem o por categoría y, fuera del ámbito de la comida, una periodicidad —«/mes» para un servicio—. Los ítems pueden duplicarse y ordenarse manualmente. En Categorías se agrupan los ítems —Entrantes, Bebidas, Postres…— con su propio orden. En Configuración + QR se fija la dirección web del negocio, se descarga el código QR destinado al local o a las mesas, y se eligen la moneda de exposición de precios y el aspecto de la página.

Dos comodidades del editor conviene conocerlas porque ahorran horas de alta: los ítems se pueden tratar en lote —marcar varios como agotados o eliminarlos de una vez— y, si el negocio ya lleva Inventario, traerse los productos que ya tiene dados de alta en lugar de teclearlos otra vez. Las fotografías se procesan solas: se sube la imagen tal como salió del móvil y el sistema la convierte a un formato ligero, en dos tamaños —uno para la lista y otro para el detalle—, de modo que el cliente final descarga una fracción del peso original.

La página pública presenta el catálogo agrupado por categoría, en lista —la variante más ligera— o en tarjetas con fotografía. Al tocar un ítem se abre su ficha: la fotografía grande, la descripción, el precio con su descuento —y el precio anterior tachado, si lo hay— y, en restauración, los ingredientes, los alérgenos y las calorías. Está construida para el móvil y para conexiones lentas: esa restricción condiciona su diseño más que cualquier consideración estética.

Se puede instalar en el móvil del cliente. La página pública es también una aplicación instalable: el navegador ofrece añadirla a la pantalla de inicio, y queda ahí con el nombre y el icono del negocio, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones. Una vez visitada, vuelve a abrirse sin conexión con la última versión consultada; las fotografías, que no cambian, se guardan en el propio teléfono. La instalación queda acotada a ese negocio: no arrastra ninguna otra parte de CLAUX.

5. Principios de funcionamiento

Cinco reglas describen su comportamiento:

  • El cambio es inmediato. Subir un precio o marcar un ítem como agotado se refleja en la página pública prácticamente al instante, sin publicación manual ni aviso a terceros: guardar en el editor es publicar. No hay dos versiones del catálogo, una en borrador y otra en la calle.
  • La velocidad se prioriza sobre la vistosidad. La página pública se sirve preferentemente desde caché y arranca en modo lista, el más ligero; el cliente pasa a tarjetas si lo desea. En una conexión lenta, una carta que no carga equivale a una carta que no existe.
  • Una carta ya vista se abre sin conexión. Quien la haya consultado alguna vez vuelve a verla aunque en ese momento no tenga datos. Es la última versión que le llegó, no necesariamente la de hoy: la actualiza en cuanto haya red.
  • La moneda expuesta es realmente la del negocio. Los precios se muestran en la moneda elegida, convertidos con la tasa vigente cuando hace falta; nunca se coloca un símbolo de una divisa sobre un importe que estaba expresado en otra.
  • La página se adapta al sector. En restauración aparecen los campos propios de la comida —ingredientes, alérgenos—; en un comercio, no. También cambia la etiqueta del ítem: «Plato», «Artículo», según corresponda.
  • «Agotado» no oculta el ítem. La imagen se atenúa pero el ítem permanece legible, para que el cliente sepa que existe habitualmente y volverá a estar disponible.

6. Cómo se conecta

Detalle

El catálogo es la cara pública del negocio y, como tal, comparte identidad con las demás piezas públicas y recibe contenido de las internas.

Cómo se relaciona con el resto

Le entra de

InventarioProductos importables como llenado rápido; con Inventario, el dueño ve el stock en la ficha.
ServiciosLos servicios del catálogo interno, también importables.
Asistente IAAutocompleta la ficha del ítem —descripción, datos de comida— y da consejos del catálogo.
Menú / catálogo digital

Va y viene con

CitasComparten la dirección web del negocio, y los servicios pueden pasar de una a otra.
ReservasComparten la dirección web: es del negocio, no de la pieza.

La funcionalidad es independiente: mantiene su propia lista de ítems y se vende y opera sin ningún otro módulo. Las importaciones son llenado rápido, no dependencias.

Comparte con Reservas y con Citas la dirección web del negocio: es la misma para las tres, se fija una vez y desde cualquiera de ellas. De Inventario puede traerse los productos ya dados de alta, una sola vez y como punto de partida; después el catálogo sigue su camino y los precios de la carta no son los del almacén. Del sector toma las palabras —«Menú», «Carta», «Catálogo», «Plato», «Artículo»— y los campos propios de la comida. Y al Dashboard le devuelve una señal: cuántos ítems publicados están sin foto o sin precio, que es lo que estropea la carta a ojos de quien la mira.

Lo que no hace es enviar información de vuelta: la página pública no genera pedidos, no descuenta existencias y no crea reservas. Es exposición, no operación.

Funciona solo; se llena solo

Funciona sola

Editor de ítemsCategorías y ordenEnlace y código QRPágina pública en varios idiomas

Y se llena sola cuando hay…

Inventarioimporta los productos y enseña sus existencias
Serviciosimporta los servicios del catálogo interno
Asistente IArellena la descripción y los datos del ítem
Citas y Reservascomparten la misma dirección web del negocio

7. Cómo se usa (primeros pasos)

  1. Fijar la dirección web y elegir la moneda del catálogo, en Configuración.
  2. Crear las categorías y añadir los ítems con foto y precio, o importarlos.
  3. Descargar el QR y colocarlo en las mesas o en la entrada.
  4. Mantenerlo al día: marcar como agotado lo que falte y ajustar los precios cuando proceda.

¿Te falta algo de esta guía? Si ya usas CLAUX, escríbenos desde el portal —menú de tu cuenta, «Ayuda y soporte»—. Si todavía no, desde contacto@claux.es.