Qué es CLAUX

Antes de recorrer el catálogo pieza por pieza conviene fijar el marco: qué es CLAUX, qué problema resuelve, a quién le sirve, cómo se arma cada instalación y cómo circula la información por dentro. Quien tenga claros estos seis apartados puede sostener una conversación de venta completa sin abrir la Parte II, y leerá el resto del manual como detalle de algo que ya entiende.


1. Qué es CLAUX

CLAUX es una plataforma de gestión para negocios pequeños y medianos, accesible desde el móvil y operativa sin conexión permanente. Reúne en un solo sistema lo que hoy vive repartido: la facturación y el dinero, el inventario, el personal y la nómina, el cobro en el mostrador, la carta o el catálogo, las reservas y las citas.

La distinción que importa al presentarla es de naturaleza, no de tamaño. No es un programa de contabilidad con funciones añadidas, ni una web de reservas con un panel de control detrás. Es una plataforma sobre la que el negocio monta las piezas que utiliza y deja fuera las que no le corresponden. Dos clientes de CLAUX pueden tener pantallas distintas y ambos estar usando el producto completo.


2. El problema que resuelve

Un negocio pequeño se administra a pedazos: una libreta para las ventas, una hoja de cálculo para el inventario, un grupo de WhatsApp para las reservas y el resto en la memoria del dueño. Cada pieza funciona razonablemente por separado; el problema aparece en las uniones, porque ninguna se comunica con las demás y el mismo dato se escribe tres veces.

Las consecuencias son siempre las mismas tres. La primera es que no se sabe cuánto se gana de verdad: hay una idea aproximada de la caja, pero el resultado exige sentarse una tarde a sumar, y esa suma envejece el mismo día. La segunda es que el inventario se descuadra en silencio, porque la salida de mercancía y la venta se anotan en soportes distintos que nadie concilia. La tercera es que se pierden reservas y citas, no por descuido sino porque un canal de mensajería no tiene aforo, ni horarios, ni memoria.

CLAUX ataca la causa común: el dato entra una vez y aparece donde hace falta. La venta que se cobra descuenta el producto, alimenta el resultado y queda registrada para el cliente sin volver a teclearse. En lugar de cinco herramientas sueltas, un sistema con las piezas que ese negocio necesita.


3. A quién le sirve

CLAUX es multi-sector: el mismo motor sirve a negocios muy distintos, y lo que cambia entre ellos son las palabras y las piezas que se encienden. Al dar de alta el negocio se elige su sector, y el sistema ajusta la terminología y propone los módulos habituales de esa actividad.

Los sectores previstos cubren cinco familias: hostelería (restaurante, cafetería, bar), servicios con cita (peluquería, barbería, estética y spa), salud (clínica y consulta), instalaciones y actividades (gimnasio, alquiler de canchas o salas) y comercio (tienda), más un sector genérico de servicios para lo que no encaja en ninguno. La lista completa, con lo que se propone en cada uno, sale del catálogo del sistema y se ve al dar de alta el negocio.

La misma pieza se presenta con otro nombre según el sector: lo que en una barbería se llama Barbero, en un centro de estética es una Cabina y en una instalación deportiva una Cancha. Es la misma funcionalidad y el mismo precio; el vocabulario se adapta al negocio para que nadie tenga que traducir mentalmente lo que ve en pantalla.


4. Cómo se arma

Toda instalación de CLAUX parte de una base común —el espacio del negocio, sus usuarios, sus monedas y su identidad— y sobre ella se encienden las piezas contratadas.

Cómo se arma un CLAUX

Todo CLAUX trae esto, se contrate lo que se contrate

Un espacio propio, aislado del de los demás negociosLos datos de la empresa y su marcaUsuarios, con permisos por personaLas monedas del negocio y sus tasas de cambioAvisos en la campanaEl sector, que fija cómo se llaman las cosas

Y sobre esa base se enciende lo que el negocio necesite

ContabilidadEl dinero: facturas, gastos, quién debe, quién cobra y si se gana.
InventarioQué hay, dónde está y a cuánto salió.
ServiciosLo que se cobra por hacer, y los cobros que se repiten solos.
RRHHEl personal, sus turnos y la nómina.
Punto de ventaCobrar en el mostrador, incluso sin conexión.
Menú / catálogo digitalLa carta o el catálogo del negocio, por QR y desde el móvil.
CitasLa agenda: quién atiende a quién y cuándo.
ReservasMesas, pistas o clases, con su aforo y sus horarios.
DossierEl negocio presentado en una página con enlace propio.

Tres ideas ordenan ese armado:

  1. Cada negocio, su espacio propio. Una sola aplicación, pero cada cliente ve y toca exclusivamente lo suyo. Los datos de un negocio no son accesibles desde otro en ninguna circunstancia.
  2. Módulos à la carte. Se contratan las piezas que se van a usar y se paga solo por ellas. No hay un módulo fundacional que haya que comprar antes de nada: Contabilidad funciona sin Inventario, e Inventario sin Contabilidad.
  3. Multiempresa, multimoneda, multisector. Varias empresas bajo el mismo dueño, varias monedas en circulación —peso, MLC, dólar, euro— y la terminología del sector.

Las piezas funcionan cada una por su cuenta y se apoyan entre sí cuando conviene, y esa distinción es la que hay que saber defender: el punto de venta cobra sin conexión y sincroniza cuando vuelve la línea; Citas puede traer el personal ya cargado en RRHH, pero opera igual sin ese módulo; una factura puede descontar del inventario si esa factura lo marca. En los tres casos el segundo módulo añade comodidad, no permiso.

Por encima de esa base queda un solo addon, el Asistente IA, que no aporta un área nueva sino que actúa dentro de las pantallas ya contratadas. Lo que antes se vendía como addons de cantidad —Multiempresa, Multidossier— ya no existe: cuántas empresas o cuántos dossiers caben lo dice el nivel, no una pieza aparte.

Idea clave para vender: CLAUX no se compra entero, se arma. Se empieza por el problema más caro que tenga ese cliente hoy y se crece desde ahí, sin rehacer nada.


5. Cómo circula la información

Detalle

Lo que distingue a CLAUX de un conjunto de herramientas sueltas es cómo se comunican sus piezas. Hay cuatro reglas que se repiten en todo el sistema; quien las tenga presentes no promete nada que el producto no cumpla, ni deja de contar lo que sí hace.

Regla 1 — Cada pieza hace su trabajo sola y se apoya en las demás

Cuando un módulo toca a otro es para añadir —un dato ya calculado, un llenado rápido—, nunca para condicionar. Ningún módulo obliga a contratar otro. Si en una demostración algo sugiere que «para usar X hay que tener Y», lo más probable es que sea un error y conviene reportarlo, porque contradice el diseño.

Regla 2 — En el libro no se borra, se compensa

Donde hay cuentas —tesorería, inventario— un error no se elimina: se corrige con el movimiento contrario, y queda el rastro de lo ocurrido. Es lo que permite explicar más tarde por qué una cifra cambió. Lo que sí se borra son las fichas de maestro: un cliente que se dio de alta dos veces, un producto que no existe.

Regla 3 — Cuando hay duda, se pregunta; no se adivina

Al importar datos, al encontrar dos nombres parecidos o al cambiar la moneda de un documento, CLAUX pregunta en lugar de decidir por su cuenta. Un sistema que adivina acierta la mayoría de las veces y falla en silencio el resto, que es exactamente el fallo más caro de detectar.

Regla 4 — Todo lo que se junta pasa por una tasa de cambio

Para dar un total que suma pesos, MLC y dólares hace falta una tasa, y CLAUX usa la del día. Por eso las actualiza automáticamente de madrugada y avisa al dueño cuando cambian: una tasa vieja no produce un error visible, produce un número creíble y equivocado.

Tres recorridos que lo demuestran

Las cuatro reglas se ven mejor siguiendo un dato de punta a punta. Estos tres recorridos son los que más aparecen en una demostración.

Recorrido: de una venta al dinero en la cuenta
  1. 1Se prepara la facturaEn Ventas, con sus líneas. Si se enlazan al catálogo, queda congelado el coste y puede verse el margen.
  2. 2Se emiteToma su número. Si esa factura lo marca, descuenta existencias del almacén elegido: es una decisión de la factura, no una configuración general.
  3. 3Queda por cobrarAparece en Cuentas por cobrar mientras le quede saldo. Nadie la marca como vencida: se calcula.
  4. 4Se cobraEl cobro escribe un movimiento en Tesorería apuntando a esa factura. Lo pendiente es la resta, no una casilla.
  5. 5Suma en los números del negocioDashboard y Reportes, convertido a la moneda de consolidación con la tasa vigente.
Recorrido: de la caja sin conexión a los libros
  1. 1Se vende sin líneaEl punto de venta cobra y cierra contra su propia copia en el móvil o la tablet, con internet o sin él.
  2. 2Se sincronizaAl volver la conexión suben los tickets, los movimientos de efectivo y los turnos, incluido el que sigue abierto.
  3. 3El cierre saca el dinero de la cajaAl cerrar el turno, quien tenga Contabilidad recibe un ingreso en Tesorería por cada moneda y su destino, y un cobro resumen; con Inventario, la salida de cada producto.
  4. 4Nada se duplicaVolver a sincronizar, o subir otra vez el mismo archivo, no repite un ticket ni un cierre: cada pieza se reconoce.
  5. 5Y si nadie cerró el turnoSe fue la luz, se perdió el móvil: esas ventas aparecen en Cierres como sin contabilizar y el dueño las cierra desde el portal, con la fecha del último ticket.
Recorrido: de la petición a la visita atendida
  1. 1Entra por una de tres puertasLa web pública del negocio, el bot de Telegram o el alta manual del dueño. Las tres pasan por las mismas reglas: antelación, aforo, horarios y días cerrados.
  2. 2El dueño puede forzar; el público noEn el alta manual el sistema avisa de qué regla se saltaría y deja pasar, dejando constancia de que se forzó. Por los canales públicos no se ofrece siquiera.
  3. 3Se avisa a los dos ladosAl dueño, campana y Telegram. Al cliente, su propio enlace para cancelar o cambiar, y un botón que abre el chat con el mensaje ya redactado.
  4. 4Se confirma o se rechazaEl estado manda lo que puede hacerse después. Deshacer una cancelación solo cabe con fecha futura y volviendo a comprobar el aforo: el hueco puede estar dado ya.
  5. 5El pasado lo cierra el sistemaCada madrugada: lo pendiente que ya pasó caduca, y lo confirmado pasa a atendido, marcado como cierre automático para que se sepa que no lo hizo el dueño.

Para una demo: «El estado de un documento no es una casilla que alguien marca, es una cuenta. Una factura está cobrada porque los cobros suman lo que vale. Por eso las cifras de CLAUX cuadran solas.»


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